miércoles

el sexo sin amor.


¿Cómo lo hacen, los que tienen sexo
sin amor? Imperturbables como bailarines,
deslizándose el uno sobre el otro como patinadores
sobre hielo, los dedos enlazados
uno dentro del cuerpo del otro, las caras
rojas como la carne o el vino, húmedos como
bebés recién nacidos cuyas madres
van a abandonar. ¿Cómo es que acaban
cómo es que acaban Dios cómo es que acaban
por llegar a las aguas tranquilas, sin amar
al que hizo el recorrido junto a ellos, mientras que poco a poco
subía la temperatura y un vapor emanaba
de sus pieles? Yo creo que ellos son
los religiosos de verdad, los puristas, los profesionales,
los que se negarían a creer
en un falso Mesías, o a amar al sacerdote
en vez de al Dios. Jamás confundirían
a quien tienen al lado con la fuente de su propio placer.
Son como los mejores corredores: saben que están a solas
con la superficie del camino, el frío y el viento, 
el ajuste de sus zapatos, su condición cardíaca: simples variables, nada más,
como el otro en la cama; y no su verdad, que es
el cuerpo aislado, solo en el universo,
tratando de batir su propio récord.


Sex without love, by Sharon Olds

No hay comentarios.:

Publicar un comentario