viernes

cuando no sepas qué hacer, podés preguntarle a sylvia plath:


«me vi a mí misma sentada en la bifurcación de ese árbol, muriéndome de hambre sólo porque no podía decidir cuál de los higos escoger. Quería todos y cada uno de ellos, pero elegir uno significaba perder el resto, y mientras yo estaba allí sentada, incapaz de decidirme, los higos empezaron a arrugarse y a tornarse negros y, uno por uno, cayeron al suelo, a mis pies»

(no recuerdo el libro en el que está la cita, pero bleh... la gracia es la cita en sí) 

2 comentarios: