domingo

mamma.

I
La mujer de Alejandro
vio una foto tuya. Dijo:
"parece una mujer de la mafia"
y sonrió.

¿A vos te parece?
Yo no tengo idea.
Ni que fueras a Carmella Corleone 
¿o sí?

II
Me acuerdo de tu biblioteca.
Yo dormía en la habitación en la que estaba tu biblioteca.
Me gustaba mucho un libro que tenía tapas verdes
y una araña.
No me acuerdo el título porque todavía no sabía leer.
Te moriste antes de que aprendiera a leer.

Papá regaló tus libros.

III
Cuando tenía trece años
escribí un poema sobre lo mucho que te extrañaba,
sobre las tardes jugando al domino.

Escribí:
«Quisiera haber pasado las tardes después del colegio en tu casa,
chusmeando sobre tus vecinas.

Todo esta sucio»
y nombré tu casa:
«Acolchado
Peluca
Esponja rosa
Árbol de navidad
Pasillos
Mesa
Modular
4 habitaciones
Lavadero
Máquina de coser
Escaleras
Maquillaje importado
Tapado de piel
Chanel
Baldosa blanca, baldosa negra, baldosa blanca» 

IV
e hice preguntas estúpidas de los trece años:
«Busco lo ultimo que me dijiste
lo último que te dije
la última charla
la última visita
 ¿Cuál es la última película que vimos juntas?
¿Cuántas milanesas me comí la última vez que mamá me llevó a almorzar?»
La primera película que vimos fue Babe, el chanchito valiente
en un cine del centro.
Yo tuve miedo -¿cómo carajo es posible que un chancho hable?
Te pedí que nos fuéramos.


V
Cuando vendieron el departamento
saqué los adornos de tu vitrina de cristal
y los puse en una caja de cartón
que le robé a papá de la oficina.

Los que no perdí y los que no rompí,
los tengo en la mesita de luz

A los que estaban muy arriba,
no llegué a meterlos en la cajita.

También me quedé un montón de pañuelos.
Los tiré a la basura cuando ya no supe cómo jugar con ellos.

VI
En una fiesta de quince, me saqué las perlas que me regalaste,
perlas de verdad, de miles de pesos.
Las dejé arriba de la mesa. Desaparecieron.
De estas cosas me acuerdo.

VII
De estas cosas me acuerdo,
pero vos ya estabas muerta.
En mi poema te recordaba
«fuerte,
valiente,
decidida,
alegre, optimista
que te querías teñir el pelo de rojo.
que no te iba a vencer el cáncer.» ¡já!
mirá vos, mentías tanto como yo miento ahora...

El cáncer es -casi -la peor puta de todas:
te moriste antes de que pudiera
aprender a leer.

VIII
Te escribo en todos los poemas.
Te dedico todos los poemas
incluso esos que escribí para los chicos que me dijeron
               "te quiero"
solo para que abriese las piernas

sí, abuela, abro las piernas,
las abro un montón.

IX
Este poema de los veintitrés años
tiene nueve partes
porque durante años pensé
que habías muerto un nueve.




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