lunes

agujero



Voy a poner mi cuerpo acá: quiero que le hagas un agujero. Es la única forma de entrar.
Y quiero que estés por dentro.


Voy a acostarme acá.
Mi cuerpo es un jardín secreto. Podrías acercate despacio y perforarme la carne. Elegí un lugar y herime. No avises.


No quiero mirar. No quiero saber.
Acercate y hacé un agujero, cavate una tumba. Es para que siempre te quedes. No podés existir, sino.

Escribime tu nombre en la frente, dejalo ahí, como un fantasma. Sin necesidad de mentiras. Un grito. Vaciame. Te doy mi piel para que la desgastes. Te doy mi silencio y mis deseos. Lo más oscuro.

No quiero contar una historia de amor. Quiero libertad.

Abrime.


También podrías partirme por la mitad. O sacarme los ojos.
Quiero que conozcas mi vulnerabilidad.

Pero no la toques.
No me toques nunca.

Así es el mundo: no entiendo que me toques.
Rompeme las uñas de un martillazo. Una bomba. Yo voy a abrirte el pecho para hacer que me quieras. Te voy a volver invisible con mi derrota.

(ensayo sobre Te haré invencible con mi derrota, de Angélica Liddell)

3 comentarios:

  1. Hola! Fanzine LA REBELIÓN está buscando poetas y escritores que quieran publicar en su blog. Si te interesa mandanos tus textos a larebelionrevelada@gmail.com. Muchas gracias.

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  2. te voy a volver invisible con mi derrota... muy bueno.

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