Ya nada puede pasar, ni haber pasado. Ya nadie puede hacer nada por mí ni contra mí. Mis territorios están fuera de alcance, y no porque sean imaginarios, al contrario: porque estoy trazándolos. Se acabaron las grandes o las pequeñas guerras. Se acabaron los viajes, siempre a remolque de algo. A fuerza de haber perdido el rostro, forma y materia, ya no tengo ningún secreto. Ya no soy más que una línea. He devenido capaz de amar, no con un amor universal abstracto, sino a aquel que voy a elegir, y que va a elegirme a mí, ciegamente, mi doble, que no tiene más yo que yo. Uno se ha salvado por amor y para el amor, abandonando el amor y el yo. Uno ya no es más que una línea abstracta, como una flecha que atraviesa el vacío. Desterritorialización absoluta (...)
Ya mismo, hermosa mujer, me estás diciendo de qué libro forma parte este precioso fragmento deleuzeano!
ResponderBorrar(Quién hubiera pensado...¡estamos más conectadas de lo que creí, después de tanto tiempo sin pasar por acá, encontrarme con esta maravilla y sentir la emoción del devenir imperceptibles!
bella, ♥ qué lindo encontrarte por acá. Está en Mil Mesetas este fragmento, en el texto que puse como título, Tres novelas cortas o que a pasado. .pdf super encontrable en Internet ♥
BorrarMmmm no veo la hora de tenerlo en mis manos, digitalizado es más frío!
ResponderBorrar